Por Ing. Agr. Martín Sosa — Asesor Técnico Comercial de Vitalforce Uruguay
Quiero hablarles de un nutriente que muchas veces pasa desapercibido y que tiene más peso del que parece: el boro.
La importancia del boro
Una planta necesita 17 nutrientes esenciales para desarrollarse: 6 macronutrientes, 8 micronutrientes, más carbono, hidrógeno y oxígeno. El boro es uno de esos 8 micronutrientes.
Todas las plantas lo necesitan, pero la colza es de los cultivos que más boro demanda en proporción. Lo usa durante todo el ciclo, aunque se vuelve determinante en la etapa reproductiva: interviene en la formación del polen y del tubo polínico, mantiene viables las flores y baja el aborto floral.
El problema: el boro casi no se mueve
En condiciones normales la planta toma el boro del suelo por las raíces. De ahí sube por el xilema, empujado por la transpiración, hasta las hojas.
El tema es que el boro, como casi todos los micronutrientes, apenas se mueve dentro de la planta. Como prácticamente no viaja por el floema, queda fijo donde se depositó y no llega a donde más se lo necesita.
La solución de Vitalforce: tecnología Poliol
Para resolver ese problema de movilidad, en Vitalforce trabajamos con una acomplejación biológica del boro con polioles (esqueletos carbonados e hidrogenados).
Lo que se logra es una especie de engaño: la planta confunde esos polioles con un carbohidrato producido por ella misma. En vez de dejar el boro quieto, lo mete al floema y lo deja viajar hacia los tejidos en crecimiento activo —brotes nuevos, frutos y flores.
En colza, el mejor momento para aplicarlo como foliar es al arranque de la etapa reproductiva, cuando el cultivo está entre 10% y 15% de floración.
Ahí es donde se nota la diferencia. Que un nutriente tan clave como el boro llegue justo donde la planta lo necesita se traduce en flores más fuertes, menos aborto y, al final, mejor rinde.
